Los déficits éticos de Pablo Iglesias

pablo iglesiasDecía Carlos Marx que lo cuantitativo determina lo cualitativo. Dicho más fácil: si la persona que tengo detrás en la cola del súper me pide pasar delante porque lleva poca compra, lo más correcto es que la deje pasar; pero, si me lo piden las 16 personas que tengo detrás porque también llevan poca compra, lo normal es que me resista y que diga aquello de “a la cola, a la cola”.

Cuando un político es cuestionado por su moral personal (el caso más reciente, el de Pablo Echenique)  todo es aún más complicado y, salvo casos flagrantes, exige trabajar con una amplia gama de grises. Nada que ver, en todo caso, con la multitud de fans incondicionales y dilapidadores públicos que puebla las redes sociales y los medios de comunicación.

Este artículo, como ya sabrá quien se haya fijado en su título,  no versa sobre el “caso Echenique” pero,para que se entienda lo que viene a continuación, es imprescindible dejar claras dos cosas: que una prestación de servicios regular  y en negro es  incorrecta y que también se han de considerar circunstancias atenuantes como que se trata de un servicio de menos de 5 horas semanales (recuerda: lo cuantitativo determina lo cualitativo) y otras en las que sería muy largo entrar. En todo caso, fue el propio Echenique el que, en su Facebook, reconoció inmediatamente su error porque – la frase me pareció muy buena – “la nueva política es, también, saber decir ‘me equivoqué’”.

Esta explicación en Fb me pareció una buena primera respuesta a la prudente petición de explicaciones formulada por Alberto Garzón y podía haber tenido diversas salidas razonables y poco cruentas para Echenique… hasta que llegó Pablo Iglesias – y aquí enlazo con el título de este artículo – y dijo esta estupidez de que  “Echenique ha dado un ejemplo moral con su asistente”.

Sin duda, Iglesias piensa que esto de pedir disculpas es una mala política de comunicación y que es mucho mejor  mantener unida y enardecida a la tropa pintando a Echenique como un ejemplo moral y a todo el que lo dude como un enemigo de éstos que quieren acabar con Podemos. Sea como sea, hay que recordar que el trabajo en negro es un regalo envenenado para el trabajador (pan para hoy y hambre para mañana) y  que ha habido  demasiada lucha por dignificar el trabajo que se desarrolla en el ámbito doméstico como para que el responsable del tercer partido del Estado diga que tener en casa un trabajador sin asegurar  es un “ejemplo moral”.

No es el primer patinazo de Iglesias en esta materia: en la misma rueda de prensa, eludió criticar  que Monedero se hubiera saltado su dedicación exclusiva en la Complutense y, de paso, hubiera esquivado su obligación de pagarle a la universidad la parte correspondiente de los suculentísimos emolumentos devengados por sus asesorías sudamericanas… como tampoco nunca ha criticado que Errejón (también sancionado por la Universidad de Málaga) se hubiera dedicado a la campaña europea de Podemos sin respetar su contrato de dedicación exclusiva en la universidad… como tampoco estimó pertinente, hace pocos meses, aplicar el código ético de Podemos (Código: no criterios generales) a una candidata de Podemos por Canarias (felizmente dimitida  con posterioridad) a pesar de que su implicación en un sumario penal era frontalmente incompatible con dicho Código.

Yo le recomendaría a Pablo Iglesias y a Podemos en general que hagan una reflexión sobre estos temas: por ellos mismos y por los socios de Unidos Podemos que, estoy seguro, no han (no hemos) apostado por la coalición para vernos contaminados por según que tipo de discursos

Esta entrada fue publicada en España, La izquierda y etiquetada , , , , , . Guarda el enlace permanente.

3 respuestas a Los déficits éticos de Pablo Iglesias

  1. Pingback: España: la ética política por los suelos | grosske, IU, la izquierda unida y más

  2. Enrique Girondo dijo:

    Me parece muy peligroso entrar en este juego Eberhard, por varios motivos.

    Para empezar, lo cuantitativo es evidentemente primordial. Estoy seguro de que ninguno de nosotros pasa el escrutinio de haber pagado una factura sin IVA, sin que por ello quedemos deslegitimados para ser servidores públicos. Hacemos un triste juego a la derecha que tiene el cinismo de ampararse en ese tipo de argumentos para tapar la pocilga que han montado con las oligarquías. Si Pablo Echenique ha permitido que durante unos meses un autoempleado no tuviera seguro, el fraude o daño alcanzará supongo los 100 o 200 EUR.

    La crítica a Pablo Iglesias me parece aún más injusta. Ante una evidente caza de brujas por un asunto menos que nimio y (que casualidad) justo en el momento en que la noticia debería ser la imputación al PP, ¿que quieres que haga? ¿Que se cargue a su número dos? Eso no calmaría a las hienas, sino que les animaría a seguir a por otra presa, y encima la destitución o incluso la reprimenda les validaría el argumento alucinante de que PODEMOS es el partido más corrupto de España (como segun dicen algunas encuestas un cierto porcentaje de españoles piensa). ¿Estamos locos Eberhard?

    Que le dediques un artículo a un tema como este y en este tono me produce estupefacción. Van dos seguidos en que te he perdido y bien que lo siento. O nos centramos y nos alineamos, también con los que tenemos que considerar compañeros de PODEMOS, o vamos a crear una decepción en nuestros 5 millones de votantes que nos va a llevar a que ni tu ni yo veamos la deseada ruptura del sistema democrático.

    Me gusta

    • Hola Enrique, varias consideraciones rápidas (a ver si nos reencontramos):
      1) Yo no me meto en ningún juego, me meto en un tema -la regeneración y la ética políticas – que todos encontramos primordial ¿o no?
      2) El tema de Echenique es delicado pero yo no he dicho que Echenique deba abandonar la política por lo que ha hecho, en lo absoluto. No entiendo porqué dices lo contrario. Pero sí he criticado es el patinazo de Iglesias al calificar el tema de “ejemplar” porque hay demasiado trabajo doméstico al que se le impone el negro (aunque éste, según parece, no haya sido el caso de Echenique) como para hacer una afirmación tan frívola como ésta.
      3) Lo que sí he criticado muy severamente es que Iglesias se negara en la rueda de prensa a valorar la sanción a Monedero por parte de la Universidad y, por tanto, a seguir respaldándolo en este tema; un tema parecido al de Errejón y donde la defensa a ultranza también ha sido la política, como lo fue lo de la candidata canaria. Esto ya es mucho más fuerte y me irrita sobre manera que Pablo actúe con la misma posición elusiva y defensiva de los partidos tradicionales.
      Y 4) Me decepciona mucho que mezcles estos temas con la posibilidad de que entorpezcan la convergencia de IU con Podemos. Lo oigo con frecuencia y te juro que me desmoraliza. La crítica por temas éticos SOLO tiene valor real si la dirigimos a nuestro partido o a nuestros socios y amigos. La crítica al adversario puede ser correcta pero no tiene valor ético en sí misma y es lo que hacen la inmensa mayoría de partidos desde siempre: el PP habla de los ERE, el PSOE de Bárcenas y así. Pero casi nadie habla de su propio corral y esto convierte el debate ético en una comedia lamentable. Algo que nosotros queremos cambiar ¿o no?

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s